Como su nombre lo indica, el lenguaje audiovisual esta formado por dos elementos: sonido e imagen. En notas anteriores vimos que muchos conceptos propios de la fotografía son aplicables al tratamiento de la imagen en movimiento, pero el sonido es un completo desconocido para quienes estamos acostumbrados a trabajar con imágenes fijas. En esta nota desarrollaremos algunos conceptos sobre este recurso, que es demasiado potente como para desperdiciarlo!
Una vez que tenemos nuestros videos grabados, deberemos bajarlos a la computadora. Al igual que con archivos fotográficos, en el trabajo con videos, será importante establecer una forma de archivo ordenada para evitar errores y optimizar tiempos de trabajo. Luego, podremos utilizar algún programa de edición de video simple para crear nuevas películas a partir de las imágenes grabadas con nuestras cámaras.
La oferta de cámaras digitales es enorme, en cantidad y en variedad, al tiempo que las aplicaciones que podemos darle a la fotografía digital son casi infinitas.
Cada día surgen modelos intermedios y diferentes tipos de cámaras, procurando satisfacer con variantes sutiles un mercado cada vez mas segmentado.
Nueva. Difícil. Distinta. Así me pareció a primera vista la propuesta del director de cine Aldo Paparella de hacer un capítulo de su largometraje “Hoteles” a partir de fotografías blanco y negro. Cada uno de estos capítulos tiene un tratamiento formal distinto. En este caso, la idea fue narrar con imágenes fijas una situación dramática que tiene lugar en unos pocos segundos entre una pareja, “expandiendo” el tiempo y representando esa situación en 15 minutos de fílmico final 35 mm.